De cómo un paladar fino… se volvió un muro de piedra
Escena IV · Distinción: Opinión vs. Juicio
Villa de los Olivos · En la bodega, rodeados de ánforas y de expectativas demasiado altas
“En la Villa de los Olivos, las paredes tienen oídos… y el vino, a veces, mucha paciencia.”
Hacía un día tan gris que hasta las nubes parecían redactadas por un funcionario del Senado. Valerio sostenía una copa de vino nuevo con gesto de sentencia… y tres noches de Falerno y Quíos aún en la memoria.
Valerio (sentenciando): —Este vino es imbebible. Un insulto al paladar romano. A las alcantarillas con él.
(Valerio acerca la copa, la huele con solemnidad… y la aparta como si el vino acabara de insultar a su familia.)
Lucio (mirando la copa): —Es joven, Maestro… apenas ha empezado a ser vino. Aún no ha tenido tiempo ni de decepcionarte.
Valerio: —No necesito tiempo. Después de lo de anoche, esto es agua con pretensiones.
Cornelia (probándolo con calma): —No es el vino… es la comparación.
Valerio: —Mi juicio es claro.
Cornelia: —Sí. Y viene con resaca.
Lucio: —Cuando bebes recuerdo, todo lo demás sabe a poco.
Valerio: —Sé lo que es un buen vino.
Cornelia: —Y por eso este no tiene ninguna oportunidad.
(Pausa breve. Valerio no bebe.)
(Lucio se acerca, prueba el vino, se encoge de hombros… y se sirve otra copa… por si acaso.)
Lucio: —¿Sabes qué es lo cómodo del juicio? Que te ahorra volver a probar.
Cornelia: —Y te deja con la razón… y la copa llena.
Valerio (alzando la copa): —¿Ahora tengo que fingir que esto me gusta?
Cornelia: —No. Solo dejar de sentenciarlo antes de tiempo.
Valerio mira la copa. Luego a Cornelia. Luego al vino.
Bebe.
(Pausa. Esta vez más larga.)
Valerio: —Curioso… sigue siendo joven… pero ya no parece un insulto personal.
Cornelia: —El vino no ha cambiado.
Lucio (sonriendo): —Has dejado de compararlo con lo que ya no está.
El silencio volvió a la bodega.
Esta vez… con menos sentencia y más vino.
¿Y tú… qué estás sentenciando hoy?
A veces dices “es así”…
y dejas de mirar.
Una persona.
Una idea.
Una oportunidad.
Y, sin darte cuenta, ya no vuelves a probar.
Hoy puedes probar algo distinto:
¿Estás describiendo…
o estás cerrando?

